a D.
Anoche, mientras dormían, se soñaron:
El un abrazo le pedía
Ella un beso le daría.
Hace unos días, al despertarse
No recordaban que se habían soñado
No imaginaban ni en sueños
lo tanto que se querían.
Y en una ocasión, al atardecer
se encontraron y se dijeron:
Ella: mucho he pensado en ti
Quién diría que por aquí te vería.
Él: no sabes cuánto te he recordado
Qué ironía extrañarte todavía.
Al despedirse con beso en la mejilla y
Con mirada de inenarrable melancolía:
Ella le dijo, adiós; eres mi amor y mi vida.
Él, adiós; eres mi amor todavía.
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