martes, 2 de diciembre de 2014

Cuando de esta tierra pueda partir…



A Venezuela y a Cuba.


Hay en las mañanas una luz
que adormece los deseos,
los aromas del ayer.

Se trata de una sed que se inclina
queriendo saber beber para salir,
deseando mirar al horizonte
cuando en nubes pueda zarpar del país. 

No sé si la tristeza me encuentre
cuando esta tarde llueva,
o si la alegría la vea cuando
esté de esta tierra a punto de partir.

Al marchar no sé si la vida sea tan buena
tanto como para volver a reír o a suspirar,
como para volver a mirar hacia atrás.

En el extranjero quiero guardar los aromas
sentir los amores, aplacar la sed,
y en las distancias recordar meridianos
cuando de esta tierra pude partir.