viernes, 28 de septiembre de 2018

Trágicas melodías




Las tragedias de mi vida a la inversa las cuento,

mientras aumenta mi pulso en la faz de la tierra.




Lamento esos días de verla vestida,

eran las horas de esta infinita despedida. 




Soledad que siento y te llevas los recuerdos,

no te burles

no quiero sepultarla todavía.
 




Melodía que fluyes en mensajes inconclusos

me recuerdas un café y su cuerpo desnudo.




Dolorosa ignorancia de mi viento y de rutinas

reprime lo incierto de estas trágicas melodías.






sábado, 25 de agosto de 2018

Sábado de ausencias





Desde aquel sábado de ausencias

en todos mis sueños te visito.
 



Sin que repares en mi presencia

murmullo en tu oído
palabras,

las conoces

son frases que muerden la renuncia


de donde brota caricia todavía.




En las causas que defiendo, en silencio,

hablar y hacerme sentir importa.





 

Aunque dejé atrás de tocar fronteras

aprendí a olvidarte partiéndome en dos.






En la mordaza impuesta por el tiempo

seguiré sonriendo al cielo de las tardes


y cuando amanece 

en sueños te visito.




El regreso a mis renuncias

seguirán silenciosas

y quedarán solitarias


en un mundo de sueños.





martes, 15 de mayo de 2018

Atardeceres de altura




En México son los tiempos de los naranjas atardeceres,
de los soles rotos
y de los cielos desiertos.


Otra vez viajé dentro de tu piel,
al ombligo de tus silencios
que hoy tiene otro dueño.


Ojalá despedirse al viaje de no volver
hubiera sido un secreto
y no la tristreza de entonces.


Fue allá
donde llenaste atardeceres de altura,
un espacio de abrazos que mueren
y están de olvido todos los días.


En tu soledad,
que antes fue mi refugio
reposé tranquilo y sonriente.


Puedo ver
en el oriente
a un sol roto y a un cielo desierto,
y lleno de naranjales atardeceres
te digo adiós y un beso para siempre.



martes, 13 de febrero de 2018

Insomnio





Las noches están llenas de la rutina de siempre.


Escribo.

Recuerdo que una galaxia lleva tu nombre
y en las noches solitarias no llega el un respiro.


Todos los días desde mi asiento toco tus manos.

Estás muy alejada del amor y yo tan lejos del olvido

que la distancia llena alientos y mi boca suspiros.


Es la soledad

la cuento y la reviso sereno en tus besos.


Cuento.
Desde entonces viajo solo y no sé con quién duermo,
es el insomnio que no llega y abandona mi cuerpo.