Las tragedias de mi vida a la inversa las cuento,
mientras aumenta mi pulso en la faz de la tierra.
Lamento esos días de verla vestida,
eran las horas de esta infinita despedida.
Soledad que siento y te llevas los recuerdos,
no te burles
no quiero sepultarla todavía.
Melodía que fluyes en mensajes inconclusos
me recuerdas un café y su cuerpo desnudo.
Dolorosa ignorancia de mi viento y de rutinas
reprime lo incierto de estas trágicas melodías.