miércoles, 30 de abril de 2014

Tras tus pasos habaneros


Dayami y Cuba.


Naciste en una tierra de misterios,
sincretismos, incógnitas y claves.

Regresé a mi mundo, lento y alegre
por el rumbo que hace rato tomaste.


Voy de la mano unido al Eterno
viendo a tu bandera ondear por la Tribuna,
desde entonces he decidido partir muy lejos
pidiendo hablarte con las señas del cielo.


En tu tierra respiro una húmeda tristeza
y en el Malecón desvisto tu calurosa alegría.

Eres parte de esta lejanía y de ese son
que dispensa amor por días en la orilla.


Encontré sereno, tras tus pasos habaneros,
las respuestas sinceras de tus ojos secretos.

Fue colorido vaciar las incógnitas del alma.

En Cuba sentí como la tristeza es dulce y amarga.