A Da.
En la parada se observan unas manos abiertas
En la parada se observan unas manos abiertas
van dando al adiós una injusta y su merecida despedida.
El áspero correr del viento va desnudando mi especie
cuando entro la distancia vibra melódica y te siente.
Desespero cuando espero sin la esperanza cierta
de despertar recordándote hermosa como siempre.
Sé que volveré a encontrarte solitaria y en la frontera
donde existir será una lágrima de bello e infinito comienzo.
Durante el adiós se sentirá el reposo del intensísimo abrazo
y mi esperanza en tu distancia navegarán juntos de por vida.