La espera
es un espacio
infinito de tiempo,
que deja al amparo
una especie
una suerte
de punto inalcanzable.
Al acecho de mis deseos
finjo calmado
no querer
no poder
Volverte a ver.
La esperanza desespera,
y abre una caverna
un pozo
y una fosa,
que guardan extrañamente
el vilo y el miedo
de no poder
Volverte a ver.
Quedo en suspenso
viviendo sin aire,
despejo la incógnita
sumando sin fórmula,
tengo claro el ejemplo
y los nervios
me cierran la boca.
A pesar de mi tumba
presumo destino
que en este punto
de tiempo infinito,
el segundo inalcanzable
sí guarda
sí tiene
un reflejo y un espejo,
donde quiera
donde pueda
Volverte a ver.
Quiero de cerca
tierno desespero
al mensajero del tiempo,
que diga de noche
que cante de mañana:
sí hay tiempo
sí hay suerte… otra vez
para poder
Volverte a ver.