jueves, 20 de julio de 2017

Viernes





En camino al norte de mis sueños

perdí un día de la semana, no lo encuentro.
 
 
Era el día de verte y saberte alegre,

de verme contigo

era el mejor de los días.



Desde entonces
 
saben distintas las semanas sin ti.



Sabía distinguir los colores del sol tarde a noche,

ahora las mañanas no resplandecen igual,

no tiene calor ni mis manos atardecer.



Saben distintas las semanas sin ti.



Desde entonces son de seis mis semanas,

y los viernes quedaron atrapados bajo un sol,

bajo una soledad que no veo,

bajo un calor que no volverá

ni a saborear ni a tocar

caricias de besos y largos mimar.