lunes, 30 de diciembre de 2024

Mi disgusto por el olvido

 

 

 

Me muevo con el peso del tiempo

lento y perezoso,

olvidarte bajo el paso de los años

y borrar lo que una vez fui,

eso que ayer quisimos.

 

En mi disgusto por el olvido ahí persistes

suave y contundente,

deseosos de tocar las notas de un cálido vino

de esos que probamos,

de aquellos que bebimos.

 

Me dejo seducir por el egoísmo del recuerdo

y dejaré al tiempo que todo lo guarde,

para así robarle al aliento

el último beso que nos mantiene vivos.