domingo, 10 de agosto de 2014

Pasado poético del cielo


A Chile.



Legué a Elqui con una inédita y ansiada alegría
tomándome la mano me mostraron la energía,
fueron los Diaguitas del desértico Valle frío y seco
los que sanaron las sonrisas de miles en las mejillas.


Cactus, flores y estrellas, montañas y constelaciones
son las bondades del Valle, de las madres que protegen,
que de sus entrañas nacen la severa serenidad del invierno
e hijos que habitan el universo de beso que los acurruca.


Tierra lejana y fría, pero hermosa en despejes de silencio
pusieron pasión y prosa en manos de la Mistral,
que simplemente cantó al cielo, al Valle y a las estrellas
invitándonos a volar en viñedos puros de pasado celestial.


En Valle de Elqui las noches se hacen infinitamente largas
y los viajeros aventureros en cada higuera van reviendo
despojados...
al pasado poético del cielo.