sábado, 2 de noviembre de 2013

Oficio

La vida de cómo brotas en manantiales
me devuelven de alegría solamente y cada vez,
haces del brillo una gota en los ojos
siento al mundo por un momento al revés.



Viviendo entre las penas de no volverte a ver
desean mis pupilas, sujetas en retina, abrirse más,
he decido acordarme de tus manos desde ayer
no quiero que mis memorias te olviden nunca jamás.



Puentes sin fin describen la jornada de tus ojos
tu iris es claro manantial de frescura iridiscente,
nace la luz a través de tu oficio puro y luminoso
donde nacen los anteojos de un cristal incandescente.

jueves, 8 de agosto de 2013

Conversa.

Nada me obliga a querer conversar,
menos si se trata de mi,
pero sobre las memorias de tu cuerpo
si que quiero hablar, claro
bien se trata de ti.


Nada te obliga a desear conversar,
más si se trata de ti,
pero sobre las rutinas de mi tiempo
si que debes querer hablar, claro
bien se trata de mi.


Sin embargo, hagamos un trato,
y es que conversando se puede,
se logra acercar a la inmensidad
a un fino relojero que nos diseñe
un segundero apuntando hacia el mar.


Y es que el amor nos convierte en palabra,
en un abrazo y en un íntimo trato,
al frenético latido que impulsa
la voz de cordura sobre tu cintura,
a las caricias de mi piel morena y desnuda.


En ese encuentro aturdido de conversas
la atracción celeste hará lo suyo,
las conversaciones serán discretas,
y bajo la sudorosa constelación de gemidos
mi aliento y el tuyo se unirá


                   en una memoria fresca y serena.

domingo, 19 de mayo de 2013

Cortejo

Al bajar por las raíces de la ventana
de cerca y de lejos aparecieron tus ojos

eran las costuras del cortejo
tejiéndonos de frente, envueltos y calurosos.



Una llamarada de color ardiente
avivan las pasiones venidas de ayer

has tendido mareas y arenas
fundiéndolas ahora y sin querer.



Juega la memoria con el tiempo
entra la inocencia y te conmueve

va bajando, subiendo, es la emoción venida desde el suelo
leyéndonos en cada pupila del viñedo.



Inundan los contornos las miradas
suave íntima fuente de cortejo

se deslizan desde el espacio los espirales
recordando lo linda e iluminada que eres.




En esta parte sedienta del globo
las uvas fermentan de una vez

y he visto en la templada mirada de tu fuego
cómo nacen el amor y este cortejo desde ayer.