En la búsqueda de tus pasos
pierdo la cuenta de los días,
ahogo la esperanza que siento
dejo a la sombra tu sonrisa.
Desordenadas las horas, las recuerdo.
Guardaré las maneras de encontrarte,
lágrimas del pasado que tengo
solo veo destellos,
desnudas mis más íntimos deseos.
Desordenadas las horas, las encuentro.
Abriré imágenes de cirílicos alfabetos
de sábado te recuerdo a viernes,
solo tengo esos momentos
mis más arcaicos deseos.
Desordenadas las horas, no las encuentro.
En las salinas de tu piel
solitarias huellas te veo,
sedienta locura del mar
hazme sentir sombras que recuerdo.
Desordenados los recuerdos:
horas para qué las quiero.