sábado, 16 de abril de 2011

Flagelos

(…/…)


Recibo del cielo
una musa
austera
polémica y diversa.

Puntiagudas o rayadas
en el cielo,
químicas
volando las he visto.

Flagelos dispersos
en una amplia sonrisa,
por las noches
claros me visitan.

Una musa
dos musas
claro…!
siluetas les he visto.

Flagelantes y calladas
rayadas,
anafóricas
tiernas les he oído.

Tus ojos divinos
llevan una musa,
tus manos conjuntas
ostentan dos musas.

Subiendo al cielo
estos flagelos
dispersan mis dudas.

Crujiendo las hojas
naranjas y oscuras,
catatónicas
tiernas les he sentido.


Y son tus pañuelos
tristes, son una musa
la que entregará:
austera
unas melodías, celestes…

las de este trágico día.

domingo, 27 de marzo de 2011

Parte(s) de Ser.

Permanecen unidas
las palabras eléctricas,
interruptores oscilantes
apagan y encienden
otras ondas genéricas.

Cableando los recuerdos
cobres placas unen,
unas zonas exclusas
ven conteniendo las risas,
de los amores externos
de tristezas sin excusas.

La dimensiones eléctricas
son formas de seres,
autónomos y serenos,
uniendo, no atando
redes invisibles
de felicidades ajenas,
volviéndose amargas
inhóspitas o vigorosas.

En un largo campo
ser felices significa,
más que parecer
o más que tener,
ser, y entonces poder
sentir los impulsos
viviéndonos juntos,
incluso
al borde de la orilla;
y fundiéndonos al calor
de los metales preciosos,
habrá un pretérito idilio
prismático de color.

lunes, 28 de febrero de 2011

La Espera...!

La espera
es un espacio
infinito de tiempo,
que deja al amparo
una especie
una suerte
de punto inalcanzable.

Al acecho de mis deseos
finjo calmado
no querer
no poder
Volverte a ver.

La esperanza desespera,
y abre una caverna
un pozo
y una fosa,
que guardan extrañamente
el vilo y el miedo
de no poder
Volverte a ver.

Quedo en suspenso
viviendo sin aire,
despejo la incógnita
sumando sin fórmula,
tengo claro el ejemplo
y los nervios
me cierran la boca.

A pesar de mi tumba
presumo destino
que en este punto
de tiempo infinito,
el segundo inalcanzable
sí guarda
sí tiene
un reflejo y un espejo,
donde quiera
donde pueda
Volverte a ver.

Quiero de cerca
tierno desespero
al mensajero del tiempo,
que diga de noche
que cante de mañana:
sí hay tiempo
sí hay suerte… otra vez
para poder
Volverte a ver.