Poemas de viajes por el universo. Derechos Reservados. © C.L. 2010-2025
domingo, 10 de agosto de 2014
Pasado poético del cielo
A Chile.
Legué a Elqui con una inédita y ansiada alegría
tomándome la mano me mostraron la energía,
fueron los Diaguitas del desértico Valle frío y seco
los que sanaron las sonrisas de miles en las mejillas.
Cactus, flores y estrellas, montañas y constelaciones
son las bondades del Valle, de las madres que protegen,
que de sus entrañas nacen la severa serenidad del invierno
e hijos que habitan el universo de beso que los acurruca.
Tierra lejana y fría, pero hermosa en despejes de silencio
pusieron pasión y prosa en manos de la Mistral,
que simplemente cantó al cielo, al Valle y a las estrellas
invitándonos a volar en viñedos puros de pasado celestial.
En Valle de Elqui las noches se hacen infinitamente largas
y los viajeros aventureros en cada higuera van reviendo
despojados...
al pasado poético del cielo.
domingo, 6 de julio de 2014
Cuando dos soledades
A Da.
Cuando dos soledades se encuentran
se abren abismos de incertidumbre,
desandando caminos andados viven
de abandono en los recuerdos del paso.
Cuando dos soledades se unen
se cierran los puentes de lo cierto,
van amándose solitarios de miedo
saltando sobre el tejado de lo sincero.
Entre viejas y sabias soledades despiertan
cuando la vida los encuentra de cerca,
y van sin beso a la mañana siguiente
entendiendo lo felices que a lo lejos eran.
miércoles, 11 de junio de 2014
Palabras de onírico destierro
A Da.
Las cartas de aquel día estuvieron ausentes durante tu partida,
fue ese siete de febrero cuando juntos marchitamos la alegría.
Al dejar de escribirme me liberaste de un oscuro encierro
de una prisión aérea, sin barras, sin visas y sin dueños.
Al desaparecer de mi vida apareciste en los recuerdos
donde escribes eterna estas palabras de onírico destierro.
Las cartas de aquel día estuvieron ausentes durante tu partida,
fue ese siete de febrero cuando juntos marchitamos la alegría.
Al dejar de escribirme me liberaste de un oscuro encierro
de una prisión aérea, sin barras, sin visas y sin dueños.
Al desaparecer de mi vida apareciste en los recuerdos
donde escribes eterna estas palabras de onírico destierro.
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