domingo, 10 de febrero de 2013

Naufragar.



A  Kel&K

"Sube y vuela tu mirada hacia el mar."
Luis Alberto Spinetta.

Escribiendo sin brújula ni carta
te di los regalos secretos,
que fueron pocos y oscuros
que fueron suficientes y profundos.

Nos dimos un abrazo a lo largo
inmenso entre los mares,
huérfano quedó el mando
cuando viramos hacia abajo.

Navegando mar y adentro
me diste las luces de tu dulce,
que siendo tiernos a veces
fueron de tantos y nada.

Volando sin rumbo y perdidos
me diste los regalos de tu cuerpo,
que fueron pocos y claros
siendo suficientes y oportunos.

Navegando cuerpo y por dentro
se marcaron las juntas de la mano,
no necesitábamos de mapas
ni de astrolabios ni de grafos.

Y desvestidos frente a una luz
a las puertas del mar,
anunciaron los cielos
aquel trágico naufragar.

sábado, 5 de enero de 2013

Sol extinto y seguido.



A papá.

02/01/2013



Has dejado de ser un Sol
en este punto del cielo,
marchaste desde una cumbre
y ayer las margaritas cubrieron
todo tu rostro sonriente.

Partiste sobre un haz de luz
en esa lucha implacable,
frente a la adversidad batallaste
y en la despedida nos dimos
muchos abrazos invariables.

La vida se hizo infinita a tu lado
portadora de alegrías y de tristezas,
no fue grata tu última hora,
pero hoy la vida recompensa
la vía por la que a mi lado transitas.

Diste cuanto pudiste y quisiste
enseñando que en gratitud se vive,
vi que el espacio estaba lleno de eso,
también de soñadores y de quijotes
donde eras el cantador de oraciones.

Migraste a mundo escarpado lejano
enseñando que la paciencia se siente,
ya no hay azules, ya no hay rojos
y desde hoy las rosas nos despiden
llevándote a una rivera diferente.

martes, 18 de diciembre de 2012

Despegando desde la Tierra.


Mamá...

14/12/12



Tu anochecer llegó durante el día
haciendo eterna las horas en que dormías,
tu amanecer llegó durante la tarde,
te marchaste así tan rápido y de repente
marchitándote solita en tu azulada lejanía.


Sentados a tu lado midiendo las horas

pudieron las lágrimas despedirte,
despegamos tan lejos y tan alto
que con los pulsares te fundiste,
alejándonos para siempre.


Ningún número puede contar tu partida

y ni las palabras cerrar su sonido,
son cientos de días desde tu vuelo
siendo las Palomas y el Rocío
las que te guardaron aquel último suspiro.