Una tarde que termina entre
palabras y porcelanas
jamás debe ni puede olvidar su
grano de café
La promesa de un suave beso deja
pulsaciones a medias
a oscuras como a un país
entero
sin poder acabar nunca con
la dulzura de los deseos
Los labios que al despedirse
sueñan con otros encuentros
buscarán dormir bajo un mismo
aroma intenso de su luz