jueves, 20 de octubre de 2011

Un CronOrbituario.

El genio y la locura
se unen
un día
una noche,
para contemplar,
despacio
como el viento
y una estrella
vuelan desde el espacio.



El genio y la locura
singular y solar
se juntan,
y cuando un cuento leo,
pienso
escribo o veo,
puedo contar
como las tenues:
las muy brillantes
las más densas
estrellas lejanas…
juntan las galas
y las ganas de amar.

martes, 27 de septiembre de 2011

Amante que no aún soy.

Frente a tus ojos
(amante que no conozco)
escribirte por prosas
en sintéticas palabras
te me apareces como rosas.

Hacia la frontera
(amante desconocida)
frente a tus ojos,
apresurada doncella
hoy, yo de ti… me enamoré.

Tus manos que aún
no rozo,
ni tu cuerpo que aún
no abrazo,
se parecen a lo que quiero,
(autora de mi amor)
sin evitarlo me sonrojo.

Sé que por algún lado
fuera de mis fronteras
(amante de mi amor)
tal vez por la Rusia
bella andarás,
y otra vez,
lejos en las estrellas
el Este te hallará.

La unión del mundo
por Constantinopla comenzó,
pero lo que a ti me une
(amor que no conozco)
me inventa las palabras,
y con suaves suspiros
me tejo la esperanza,
que hoy por ti, amor,
pueda pronto
enseguida
volverte a soñar.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Jean-Antoine De Baïf (1532-1589), poeta de la época del renacimiento francés. Se tienen noticias de que el Rey Carlos IX asistía frecuentemente a la academia de música y poesía que el artista fundó hacía 1570. Además, que Jean-Antoine, sin ser franco parlante nativo, propuso algunas reformas-que no tuvieron éxito en su momento-a la métrica y a la ortografía de la lengua francesa.


Las Rosas.

Nos quejamos, Naturaleza,
de que la flor sea tan breve
y de que el destino se lleve
cada dón tuyo cuando empieza.

La edad de cada rosa dura
apenas lo que dura un día.
Cuando su juventud fulgura,
viene ya la vejez sombría.

La que la estrella matutina
vió brotar al alba naciente,
al regresar la ve muriente
la misma estrella vespertina.

Gozan de una sola virtud
flores que tan pronto perecen:
sucediéndose, reflorecen
y así alargan su juventud.

Coge la flor mientras es bella;
ven a cogerla niña mía.
Serás vieja-recuerda-un día
y te marchitarás como ella.






Tomado de: Holguín, Andrés., (1954).
Poesía Francesa. Antología. Madrid.
Ediciones Guarrama. 1era Edición.