Mis últimos votos son de luz perpetua,
son para quienes se han marchado,
para los que duermen debajo de las letras.
Un destello infinito no señala el fin rotundo,
ni es el adiós de la vida en un cielo absoluto,
es aliento que yo no olvido de suave despedida.
Ayer vi a los arcoíris naciendo en el
cielo,
cómo juntos al viento vinieron a despedirlos,
sonando llantos en la voz de su luz perpetua.
sonando llantos en la voz de su luz perpetua.
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