A
Venezuela y a Cuba.
Hay en las mañanas una luz
que adormece los deseos,
los aromas del ayer.
Se trata de una sed que se inclina
queriendo saber beber para salir,
deseando mirar al horizonte
cuando en nubes pueda zarpar del país.
No sé si la tristeza me encuentre
cuando esta tarde llueva,
o si la alegría la vea cuando
esté de esta tierra a punto de partir.
Al marchar no sé si la vida sea tan buena
tanto como para volver a reír o a suspirar,
como para volver a mirar hacia atrás.
En el extranjero quiero guardar los aromas
sentir los amores, aplacar la sed,
y en las distancias recordar meridianos
cuando de esta tierra pude partir.
Retomo las letras y aparece tú sendero, llenándome de dudas de si aun vive el hermoso poeta lleno de rusia y de azules matices a través de sus ventanas circulares. Pienso en la afortunada que he sido yo al pisar las mismas tierras que alguna vez nos juntaron con poesía,versos sustanciales y libros de paz.. Miro 1984 y nunca estaré más agradecida y Feliz de haber tenido un Winston tan especial.. Desde mi inmensa cercanía, dos abrazos iluminados por montañas de letras.. A.H
ResponderBorrar