Camarada no hables ni cantes
porque Natalia no vuelve,
mañana, rumbo a Siberia
el tren partirá, lo tomaré
y al exilio llegaré.
En esta época del año
la Rusia se repleta de nieve,
la gente vive como antaño
y a mi alma, el invierno ya llegó.
Camarada no cantes ni hables,
porque mañana,
a la salida del alba
las Estepas surcaremos
los Urales pasaremos.
Entre las montañas y valles
recordaremos que Natalia,
lejos, en Moscú
un nuevo amor encontró.
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