A papá.
02/01/2013
Has dejado de ser un Sol
en este punto del cielo,
marchaste desde una cumbre
y ayer las margaritas cubrieron
todo tu rostro sonriente.
Partiste sobre un haz de luz
en esa lucha implacable,
frente a la adversidad batallaste
y en la despedida nos dimos
muchos abrazos invariables.
La vida se hizo infinita a tu lado
portadora de alegrías y de tristezas,
no fue grata tu última hora,
pero hoy la vida recompensa
la vía por la que a mi lado transitas.
Diste cuanto pudiste y quisiste
enseñando que en gratitud se vive,
vi que el espacio estaba lleno de eso,
también de soñadores y de quijotes
donde eras el cantador de oraciones.
Migraste a mundo escarpado lejano
enseñando que la paciencia se siente,
ya no hay azules, ya no hay rojos
y desde hoy las rosas nos despiden
llevándote a una rivera diferente.